Equilibrio
Cómo son las cosas de la edad.
Supongo que con los años te vas dando cuenta de que las posturas radicales sirven de poco. Ojo, aunque algunas molen. Y está bien buscar los extremos, al final, nos hacen buscar los límites de lo que es posible. Son ejercicios interesantes. Pero para el día a día, conviene buscar el equilibrio.
Al retomar el blog el otro día me di cuenta de que no se estaban sirviendo los acentos. En un principio pensé que, como he cambiado más de veces de servidor que post he escrito, se me había pasado especificar que la página se servía en UTF-8. Pero no, resulta de que la fuente que estaba utilizando, Garamond, no contemplaba el uso de símbolos diacríticos.
Y pensé: Puedo optimizar esto, este es el latemotiv de este blog (ver aquí) Pero también, con la edad, te vas dando cuenta que pese a que no es lo más extremo, lo más óptimo que puedes realizar, crear algo que sea simplemente bonito, también está bien. Y además evita problemas.
He considerado descargar una fuente muy parecida a la que estaba utilizando, EB Garamond se llama. Y la sirvo desde mi propio servidor, que ya es lo suficientemente rápido. Sigo haciendo valor de mis principios: quiero que esta sea una página web lo más sencilla posible, quiero que vaya como un tiro. Quiero rebelarme contra la web de los 75 megas de frontpage para servirte un blog de mierda (ahora llamada AI slop). Y lo hago.
Con 300kb que pesa mi web ahora (aprox, tampoco nos vamos a poner exquisitos), sólo servidos la primera vez que la llamas, creo que está bien. 440ms dice que tarda con mi conexión y sin caché. Suficiente.
¿Conformismo? Puede. ¿Decepcionante por mi parte? Pues quizás. ¿Confort? Definitivamente si. Quiero escribir de contínuo aquí, así que si me voy quitando puntos de fricción, mejor que mejor.
Intentaré generarme un stack para escribir en el que pueda hacer eso, escribir. No quiero estar a vueltas cada puñetera vez que entre. No quiero tener que arreglar algo cada vez que quiera escribir. Me quita las ganas.
Quizá me estoy haciendo viejo. Quizá me esté volviendo sabio. Os lo digo en unos años.