Lento
No es que me apetezca mucho escribir hoy y seguramente salgan unos buenos pensamientos inconexos, pero creo que al final el objetivo de esta terapia online es vomitar lo que tengamos en la cabeza.
Llevo días reflexionando sobre la necesidad de parar, de frenar, de ir más lento.
El miércoles por la tarde sentí cómo el mundo me apabullaba. Sentí cómo te ves sobrepasado por una cantidad ingente de estímulos que fagocitas y despachas a la mayor velocidad posible. Sin sentirlo. Sin digerirlo. Sin gestionarlo.
Este exceso de información por todos los lados, este exceso de notificaciones me atorolla. Es imposible concentrarse. Llega, despachas, se va.
Desde hace algún tiempo me he quitado cosas que contribuyen a esta sensación de descontrol.
Prefiero las noticias lentas y digeridas, no leo periodicos, veo la tele o busco información en las redes sociales. Prefiero enterarme por fuentes fiables de noticias digeridas.
Me quité las redes sociales, justo en la gran entrada de la IA generativa en las mismas. La cantidad de basura que son capaces de generar por segundo excede con mucho la capacidad que tenemos los humanos de asimilarlas. Además la mayoría no sirven para absolutamente nada. No aportan nada. Es perder el tiempo por perder el tiempo.
La conclusión de esto no es más que contar que estoy empezando a preferir el contenido lento. Curado por humanos. Y estoy sintiendo la vuelta a la internet primigenia, descentralizada y controlada por humanos. Especialmente por humanos que saben qué es lo que hacen, de humanos que saben lo que dicen. Por humanos que crean y que se expresan alejandose de los algoritmos de control de grandes corporaciones y prefieren poseer tanto contenido como plataforma. Leyendo hoy mismo, me he enterado que lo llamamos IndieWeb
Escribo esto para contar que quiero hacerme una lista de links curados a otros creadores que me interesen realmente y la empiezo ahora mismo: Quizá el blog que más me guste ahora mismo es el de Manu Mateos